COMO MANEJAR INDICADORES EN LA PRODUCCION

Normalmente cuando una persona escucha la palabra indicador, lo primero que viene a su mente es: “me van a controlar el trabajo”, la reacción correcta debería ser: “me van a ayudar a mejorar mediante el monitoreo de mi trabajo”.

Y es normal esta reacción, pues la naturaleza humana es reacia a esta actividad, pero, ¿realmente estamos conscientes de que todo el tiempo nos han controlado?

La medición de resultados permite analizar el rendimiento de las operaciones y encontrar acciones que permitan la mejora de los resultados y los procesos..

En todas las organizaciones o empresas se mide el desempeño, y normalmente es el desempeño financiero, esto se hace a través de ratios o razones financieras, las cuales nos dicen el estado o la salud financiera de la empresa en diferentes perspectivas, sin embargo, este resultado es producto de todo lo acontecido en los procesos productivos y administrativos, es decir es historia, pero en la medida que la historia se analiza, puede mejorarse, poco a poco en el tiempo, y para eso sirven los indicadores.

En producción existen diferentes tipos de indicadores, los cuales al medirlos y mejorarlos pueden impactar de manera muy positiva el desempeño del área y por ende el desempeño de la empresa. Los indicadores productivos pueden definirse de manera que nos permitan en un análisis rápido, saber que está sucediendo en la planta, y para ello se utilizan, algunos que son estándares para todas las industrias y otros que son muy particulares para ciertos tipos de industrias.

Dentro de los indicadores estándares tenemos costos, eficiencias o ratio de producción, desperdicios, tiempos de paro, reprocesos, entre otros.
Cada uno de ellos debe tener una asociación con productos, tiempos, especificaciones de producción, etc. Por ejemplo, el tiempo de fabricación de un lote de 10,000 frascos es mayor el de un lote de 5,000 frascos, sin embargo, el tiempo promedio de fabricación unitario debe ser muy cercano entre ambos lotes, cuando se utilicen los mismos equipos para ambos lotes, es decir, comparar la producción de dos lotes de tamaño diferente en una misma maquina o de un grupo de máquinas.

Esta relación es muy importante, pues comparar la velocidad de un sedán con uno fórmula 1, y peor aún, registrarlos en la misma tabla, sería una variación o una serie de variaciones, dependiendo del parámetro de referencia.
Así pues, cada comparación de los indicadores debe ser del mismo producto, en los mismos recursos de planta, bajo las mismas condiciones, y de ser posible con los mismos operadores, esto nos dará en la medida que se monitoreen los indicadores, mejores datos para tomar decisiones adecuadas en la planta.
Una vez se estandaricen en ese sentido, nos ayudaran a tomar decisiones tales como: renovar la tecnología, agregar más operadores al departamento o reducirlo de personal, cambiar el tamaño del lote optimo o definirlo, mejorar algunas máquinas, etc.
La mejor manera de obtener esos datos es mediante un sistema que permita capturar data de manera amigable y estándar, que se integre en toda la cadena productiva, su contabilidad, ventas, cobros, etc., es decir un ERP, esto nos garantizará que todo se está midiendo con la misma vara y ayudará a eliminar en un % muy alto las equivocaciones de registros en hojas de Excel u otro tipo de documentos.
Cuando tenemos los datos en un sistema, de manera estandarizada y ordenada, la extracción de información para comparar o definir indicadores se vuelve una tarea muy fácil, pues tenemos una fuente fiable y ordenada.
En conclusión, si deseamos mejorar cualquier sistema productivo debemos medirlo, ya que ¡lo que no se mide no se puede mejorar!